Mañana.
Mañana hace 22 años que llegué a Zamora para instalarme de manera indefinida con mi familia. Nací en San Sebastián, por motivos de trabajo nos tuvimos que venir aquí, yo tenía 6 años. ¿Qué recuerdo? Recuerdo la tristeza al abandonar San Sebastián, la despedida de mi piso, de mis amigos.....recuerdo haber recorrido todas las habitaciones del piso que mis padres tenían en Juan Carlos Guerra, lo inmensas que me parecían entonces siendo una niña. Recuerdo los meses antes del traslado, a mis padres trabajando en la Habitación Vacía. Mi padre trabajaba en una empresa de alpargatas, entre él y sus compañeros intentaron mantenerla a flote, se trajo a casa una máquina de coser y les veía sentados en ella por turnos, cosiendo llaveros que eran alpargatas en miniatura. No sirvió de nada.
Recuerdo Amara, los amigos de mis padres, sus hijos, los enfados por los juguetes, recoger allí después de haberlo tirado todo, y ellos nunca recogían en mi casa y no pasaba nada, recuerdo un cassette pasado por agua, los cumpleaños en lo Viejo, al aitona, la amona, la iseba, Pepa, Don Juan......la mayoría de ellos ya no están aquí. Recuerdo una furgoneta C-15 blanca, mi hermana y yo nos sentábamos en los laterales, se ensanchaba detrás del asiento del conductor...años después no nos entraría el culo jijijijiji Recuerdo un 124 amarillo con fundas como de leopardo, a manchas jijijijiji Recuerdo la calle El Sol, un primero, una cama plegable, la casa vieja, Zamora con 15 días de niebla interminable, no te veías ni la mano......no hablemos ya de un coche para poder ir al colegio, recuerdo un sofá verde pistacho de dos plazas..... Han pasado 22 años y sigo aquí.
Después de 22 años sigo aquí, he huido de esta ciudad, pero siempre, de manera irremediable parece que me veo obligada a volver. Ahora mismo, estoy apunto de independizarme, bueno, mi madre en realidad nos independiza a mi hermana y a mi, y aunque parece que ha pasado una vida, estoy prácticamente igual que cuando tenía 6 años, no tengo nada, no sé lo que quiero y las decisiones que tomo no aportan nada. No soy autosufiente económicamente y el plano personal es un desastre, en realidad es nulo, y no tengo necesidad de que eso cambie. Dentro de X tiempo me lamentaré por ello, pero ahora es como me siento. Solo quiero marcharme de aquí, pero sin dinero eso no es posible. Si tuviera dinero a mi alcance y oportunidad de escapar, no lo haría por cobardía. Todo son excusas para no tomar decisiones, yo misma lo sé, y a la vez, la presión se va haciendo insostenible. Dentro de un tiempo no recordaré el motivo de la presión, simplemente me quedará como siempre el recuerdo de la necesidad de huir. Siempre huyendo, la pregunta es ¿de qué? Y la respuesta no la sé, a veces pienso que de la gente que me rodea, otras veces creo que es de mi vida carente de emoción, de mi incapacidad para hacer frente a los problemas y a la gente.....Pero en realidad huyo de lo que nunca puedes huir: de ti mismo.
Sigo igual de perdida entre la niebla, no puedo ver nada, sólo puedo esperar, sólo se esperar.