sábado, 20 de octubre de 2012

El asno zamorano

Y dicen por ahí que el asno zamorano está en extinción, y yo digo que no. El asno zamorano ha "digi-evolucionado" [diyievolucionado], que ya no tiene cuatro patas si no dos y la del medio que es la que rige todas sus decisiones. En lo demás, en su funcionamiento básico del día a día sigue siendo el mismo. Come, bebe, folla si le dejan y duerme, a eso se limita su anodina existencia, sin más ambiciones, vida sencilla donde las haya, humilde en su día a día. Y me parece bien, siempre y cuando a los demás no se les haga daño y debido a esto es donde cambia mi visión del ejemplar en cuestión. Lo que antes me parecía una vida sencilla sin aspiraciones, ahora me parece una vida comodona de pollino sin visión de futuro. Lo que antes me parecía una mente noble en su manera de pensar que no de actuar (es decir, más corto que las mangas de un chaleco) ahora me parece de una simpleza egoísta (desprecio en mi voz y no escupo que es de mala educación) casi insoportable, lo peor de todo es que dicho ejemplar se considera sincero (lloro de la risa) y que siempre va de frente (ahí ya me cabreo). Se cree cada estupidez que sale de su boca y a sus semejantes (desde su punto de vista que no del mío) los ve como competidores por las "hembras" con las que quiere aparearse, a las que considera amigas y desde mi modesta opinión solo como agujeros. El narcisismo de este rucio es tan preocupante que debería ser objeto de estudio por parte de los veterinarios, ya que nunca oí que un burro estuviera enamorado de si mismo, aunque este parece ser el caso.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Otoño...

Miro hacia atrás y repaso estos dos meses de vacaciones. Es cierto que no he parado, pero no deja de ser menos cierto que no me ha servido de nada correr de un lado para otro. Empecé el verano viendo la felicidad de otros, haciendo de tripas corazón viendo como la gente que quiero era feliz y daba un paso importante para crear una vida juntos. Mi alegría por ellos, por ver la adoración que sentían el uno por el otro era sincera, pero a la vez no podía dejar de sentirme despreciable por envidiarles. Continué el verano llorando, sin ningún motivo aparente, por cada situación emotiva o sin ella... lloraba, no podía parar, y hubiera seguido días enteros, pero las circunstancias no me lo permitían, a pesar de la curiosidad que despertaba entre extraños... simplemente no podía y lo necesitaba. También me sentí enormemente querida por extraños y sorprendida por ese afecto y ese aprecio pero llega un momento en que no es suficiente con lo que tienes... En aquel momento, me hubiera marchado al fin del mundo sola, intentando encontrar una paz no hay en ninguna parte. Hay que aprender a vivir en paz con uno mismo, y yo no hago más que entrar en conflicto, mi crisis personal es más aguda que la económica, y en cambio nadie acude a mi rescate. Me marché a Lisboa, y allí tampoco encontré lo que buscaba, recuperé horas de sueño, pero eso no ha sido suficiente, volví y me marché a La Guardia, solo para encontrarme con conflictos ajenos, y un cielo brumoso, acorde con mi humor de este verano. Volví de nuevo a mi cárcel voluntaria, y ha nuevos conflictos que no deberían estar aquí. Y volví a marchar, para acabar el verano como lo había empezado, siendo testigo de la felicidad de otros, sintiéndome más fuera de lugar que nunca, y no sabiendo como arreglarlo, como colocar cada cosa en su lugar, como volver a ser yo sin esconderme, como conservar a mis amigos a pesar de necesitar mi espacio, intentando encontrar una solución y queriendo dejar de correr, que después de todo antes me daba un respiro y ahora solo me ahoga más rápidamente, nunca fui corredora de fondo. Dejar de pensar en desaparecer, dejar de pensar que España es pequeña para escapar, enfrentándome al verdadero problema. Intento decir las cosas como son, intento ser sincera, pero no consigo nada, me siento como tierra yerma que nunca dará frutos, y sigo sin entender lo que está mal, y eso me mata, porque yo quiero saber. Y ahora el otoño me alcanza en una ciudad extraña, costándome más que nunca adaptarme a un nuevo lugar, aquí veré el invierno y la primavera. Aquí veré las hojas caer y rodar por las aceras, ya no golpearán las ramas en mi ventana, por que en mi habitación no hay árboles, simplemente un patio interior que no deja entrar la luz ni lo que es más importante, el calor. No veré los colores cálidos del otoño desde mi ventana, sólo el gris de los edificios, de la niebla, no me quedaré en la cama cuando haga frío viendo las sombras de las ramas jugar en la pared de mi habitación. Ya no soñaré despierta, por que soñar despierta supone tener ilusiones y esperanzas y yo ya no las tengo, las abandono y me rindo, dejaré que rueden como las hojas por las aceras, que la gente juegue con ellas y las patee, que la lluvia las pudra y el invierno las entierre en montones de nieve, que sirvan de abono para la vida de otros.  

martes, 28 de agosto de 2012

miércoles, 20 de junio de 2012

Lo de fuera....

I.

Miro en sus ojos, intento perderme en ellos, intento averiguar cómo es ahora. Ha cambiado, sus ojos también han cambiado, no los reconozco. Siguen siendo bonitos, posiblemente los más bonitos que haya visto jamás, pero no son los mismo que viven en mi memoria. Entonces eran entre azules y verdes, muy vivos los colores, ahora me recuerdan a un lago helado, a un río completamente congelado en el que retiras la nieve para ver los que hay debajo, y el hielo cambia de color, dependiendo del grosor y de las grietas. Lo miro y veo al niño que fue, el que contestaba y corría para esquivar la zapatilla, el que reía y no se quejaba, el que me tiraba balonazos a la cara y luego me consolaba cuando jugábamos al fútbol. Intento sumergirme en sus ojos, busco al caballero andante que debería haber sido y sólo veo un hombre joven pero cansado, desengañado con la vida que sale de noche y busca enamorarse, pero ni él se lo cree, amores de una noche, porque no cree que nada más merezca la pena. Me marcho y lo dejo allí, lamentando como muchas otras veces no haberlo abrazado cuando lo necesitó. Pero no hay vuelta atrás y cada uno sigue adelante como puede.


II.

He construido estrellas, casi he creado constelaciones.... pero no he conseguido hacer a ninguna brillar....




III.

Despedidas entre cervezas tostadas, en la barra de un bar donde sólo quedan el camarero y un amigo esperando salir en la televisión regional, aspirando a ser las nuevas estrellas mediáticas de una región donde no queda nadie. Risas, conversaciones, suspensos, bromas, nos reímos de nosotras mismas en momentos especiales que no dejan de ser días corrientes improvisados, canciones de Extremoduro interpretadas por voces dulces mientras tú le das la razón al camarero y asientes a todo después de que le haces una pregunta de la que no retienes la respuesta, risas, muchas risas, nos reímos de los pilotos, de los bomberos, de los militares, de los fracasos, del camarero, pero sobre todo.... de ti y de mi, como siempre hemos hecho, como espero que siempre hagamos, en Zamora, en Badajoz, tal vez... si todo sale bien Lisboa, en la misma casa pero hablándonos por chat, discutiendo, pasando tres días sin vernos pero viviendo juntas.... como siempre ha sido, como espero que siempre sea, con nuestra particular manera de hacer las cosas, pero siempre juntas (espero), a nuestra manera.


domingo, 22 de abril de 2012

COSAS SOBRE MI


Me gusta más el olor a café que su sabor.
Me encanta oler a coco y el olor de la tierra mojada.
Me da miedo quedarme sorda y aunque normalmente me ría me asusto de mi misma cuando realmente me enfado.
Me río con facilidad (ahora menos que antes).
Me gusta la sinceridad y soy incapaz de mantener una mentira, siempre acabo metiendo la pata.
Odio que me tomen por tonta, realmente me cabrea.
Tengo muchísima paciencia, pero cuando se me acaba, se acaba para siempre.
No puedo vivir sin chocolate.
Me gusta oír la lluvia caer.
Me encanta ver a un niño pequeño, de los que ni siquiera hablan, descubrir el mundo.
Me gusta conducir deprisa.
Tengo pendiente aprender a montar a caballo.
Nunca he montado en moto.
Me acuerdo mucho de la gente que se ha ido.
Pienso demasiado o no pienso nada.
No tengo término medio.
Me gusta mi trabajo, pero a veces y en contra de lo que la gente pueda creer, no es nada gratificante.
Me encantan los perros, son más leales que las personas, aunque te venderían por un hueso.
En el lago de Sanabria siempre me siento bien, me encantaría tener una casa allí.
Quiero ir a Nueva Orleans, no se por qué, se me ha metido en la cabeza.
No me da miedo estar sola, me da miedo no ser capaz de convivir con alguien.
Quiero tener hijos, me gustaría que fuera uno o una y luego mellizos, sería la manera más fácil de no malcriarlos, y ya por capricho si alguno es pelirrojo mejor.
Me gusta mucho leer, aunque lo hacía más antes.
Aunque la mayoría de la gente opine lo contrario, soy “santiaga”.
Cuando duermo puedo roncar como un oso en una caverna, pego patadas y doy mucho calor.
Me gusta mucho cantar, sobretodo en el coche.
No sueño, o no lo recuerdo nunca.
Admiro a la gente que tiene constancia para conseguir las cosas porque yo no la tengo.
Me cuesta adaptarme a los cambios, pero los necesito como respirar.
Si duermo poco y estoy cansada, me pongo de muy mal humor, no me aguanto ni yo.
Me cuesta disculparme y odio equivocarme.
Si me preguntaran quién me parece el hombre más atractivo del mundo, diría que Paul Newman.
Me da pánico que la gente crea de mí que soy más de lo que soy.
Quiero una casa con jardín.
De una persona me fijo en sus ojos y en sus manos.
Mis canas se empeñan en recordarme mi edad y no se que hacer, si envejecer con dignidad asumiéndolas o intentar erradicarlas con tinte y rebelarme al paso del tiempo.
Me encanta escuchar a mi padre contar historias, por que no es algo que ocurra a menudo; me encanta ver como mi madre disfruta de cada segundo en esta vida.
Hablo sola, y aunque no me las hayan pedido, doy muchas explicaciones.
Hay veces que estoy a muchas cosas a la vez, y otras no me entero ni si quiera de una.

No sé que más decir, creo que las pequeñas cosas son las que nos definen. Aquí está mi lista de pequeñas cosas, y seguro que se me irán ocurriendo muchas más.


lunes, 16 de abril de 2012

Vía Libre (I)

Llego a la estación entre la niebla, hace horas que encendieron las luces de la calle y del edificio, un edificio magnífico, de piedra. El bar para los viajeros tiene dos puertas, la del aparcamiento y la que da a los andenes. El suelo es de madera oscura, las paredes de ladrillo y en algunos tramos de madera, a juego con el suelo. En las vitrinas hay fotografías en blanco y negro, de trenes, de deportistas antiguos, cachivaches que ya no funcionan, máquinas de coser, raquetas, instrumentos musicales que nunca sonaron....  Voy hasta la barra, también de madera bien pulida y le pido al camarero una copa, tequila con zumo de limón.

          - Hoy empiezas fuerte .- me dice.

Le miro a los ojos  no sin cierta curiosidad, normalmente no hablamos, él se limita  observar el bar, mientras seca vasos con un trapo blanco que coloca sobre su hombro cuando llega algúnn cliente. Tiene razón, llego a la hora de siempre pero empiezo pronto. Cojo mi copa sin responderle y con la otra mano agarro un cenicero de cristal de un extremo de la barra. Me dirijo hacia las escaleras, en la zona de arriba el bar está en penumbra, me coloco en mi mesa de siempre, cerca de la ventana, a la luz de una farola que está fuera, en el andén. Antes de sentarme me quito la gabardina, y el sombrero, abro el bolso y saco un cuaderno, todos los días es lo mismo: pido un solo americano en la barra, me siento, saco mi cuaderno y enciendo un cigarro mientras releo las últimas páginas, más tarde, pediré una copa. Pero hoy la historia ha cambiado, por eso se ha extrañado. Enciendo el cigarrillo y comienzo a pasar hojas. De repente una tenue luz ilumina la zona donde estoy, y el camarero empieza a limpiar y a colocar sillas y mesas. Se va acercando poco a poco, con la sutileza de un elefante en una cacharrería. Antes de que se acerque demasiado cierro mi cuaderno y me limito a beber y a fumar. Le veo venir, y no me apetece nada hablar.

        - Un mal día ¿eh? .- me dice para empezar la conversación.
        - Sin más .- respondo sin apartar la vista de la pared de enfrente.
        - No me había fijado nunca, y hace seis meses que vienes por aquí, tienes los ojos grises.
        - En realidad son azules.
        - Pues yo los veo grises.
        - Pues muy bien, para ti la perra gorda .- contesto airada y mirándole a la cara. Pero eso no parece intimidarlo.

        - ¿Sabes? se lo que vas a hacer, lo veo en tus ojos vacíos, por aquí pasa mucha gente y he conocido a más como tú.
        - ¡Joder! ¿Te pagan por hacer de psicólogo o de barman? ¿No hay ningún partido de fútbol con el que te puedas entretener? .- lo miro ya muy mosqueada, cagüen el tío de los cojones, qué hijodeputa, ¿no puede molestar a nadie más? ¡Joder!, ¡coño!, si mi madre escuchara la cantidad de palabrotas que pasan por mi mente se preguntaría para que cojones me mandó a un colegio de monjas a recibir una buena educación.

        Me mira sin inmutarse siquiera y el payaso de él tiene el atrevimiento de sentarse en mi mesa. En ese momento se abre la puerta, y entra un viajero estirado. Se levanta de nuevo, y yo suspiro aliviada cuando el muy gilipollas le dice al cliente que está cerrado. El otro, que ya se le ve que es un poco imbécil y no huele el peligro, señala el cartel y le dice que según eso está abierto las 24 horas. El barman se acerca a la puerta velozmente y con rabia contenida, se le nota en la manera de caminar, arranca el letrero y le dice al estupefacto idiota que lo mira con la boca abierta que se vaya a la puta calle mientras le pone una mano sobre el hombro y lo acompaña hasta la puerta. Después de que el otro salga huyendo, cierra la puerta con llave y vuelve a mi mesa. No me he movido, me limito a mirarle entre el humo del cigarro, intentando averiguar que mosca le ha picado hoy. Se sienta con la silla dada la vuelta, cruza los brazos sobre el respaldo, me mira, sonríe y el hijodeputa me dice:

        - ¿Por dónde íbamos?

domingo, 15 de abril de 2012

Welcome to London!

      Los españoles se van a vivir a Londres por dos motivos: para aprender inglés o huyendo de algo. Yo sólo fui de visita, una turista española más de los muchos que invaden la ciudad. Pensé que tendría grandes avenidas, la majestuosidad de Viena, pero no, hay alguna zona en frente de Buckingham que puede llegar a dar esa impresión, pero en general es normal. Me enamoré de St. James Park en el mismo momento en el que puse un pie allí, con una lluvia intermitente, con su lago, sus ardillas, patos y flores, ningún otro parque por grande que sea, por vida que tenga me gustará tanto. A veces me pasa, lo que veo en un primer momento es con lo que me quedo, es como un flechazo. Da igual lo que me enseñes después o el encanto que tenga esa cosa o lugar, no me quitarás mi idea de la cabeza.



        Algo parecido me pasó con la Battersea Power Station, el inmenso edificio vacío y abandonado llamaba mi atención cada vez que pasábamos. Los edificios turísticos están bien, el Big Ben, Buckingham Palace, Westmister, Tower Bridge... son inmensos, pero están infestados de turistas, en realidad todo Londres lo está. Algo que me sorprendió, fue Candem Town, su diversidad, todo esa mezcla que es la sociedad londinense concentrada en los antiguos establos. Me encanta esa manera que tienen de combinar construcciones del s.XIX con el gótico moderno, con los cybor, olor de especias y comida de diferentes países, ropa vintage de segunda mano, libros, camisetas, incienso, souvenirs, ... todo lo que puedas imaginar se puede encontar aquí, nadie te mira, a nadie le importa si te peinaste o o si te lavaste la  cara, si vas con tacones y minifalda o si saliste en pijama y en zapatillas de casa, aquí todo es normal y está bien.  Otra cosa que no puedo dejar de mencionar es el breakfast "guarrete", ¿quién diría que tan temprano seremos capaces de comer alubias, salchichas, huevos, bacon, tostada, café...? Pero no solo fuimos capaces, nos hacía falta, por lo menos a mi, es increíblemente fácil acostumbrarse. También fue fácil el metro, el autobús, los mapas... es muy fácil moverse por Londres. 

        ¿Y qué decir de los pubs, del agua caliente, de los cola-caos, del badulaque, de notting hill, de las casas okupas semilegales, de la luz recargable, de los hogares de perros y gatos, de los ingleses del metro, de King´s Cross, de Eduarda Manos tijeras, del starbucks...?

        Pero lo más importante de todo, es que Londres consiguió hacerme pensar de nuevo, para bien y para mal. Me di cuenta de lo que estaba haciendo mal, conmigo y con otros, y por el contrario, de cosas que hago bien, de lo que estaba echando de menos sin darme cuenta siquiera, y de cosas que tengo y no siempre aprecio, de lo que había olvidado, de lo que siempre quise encontrar pero dejé de buscar... quien sabe, aunque sea la selva, aunque de visita esté muy bien pero sea tan dura como cualquier ciudad de ese tamaño, según está el panorama en España quizá no sea una mala opción para pasar una larga temporada.

Home sweet home

Volver a casa y escuchar a tus padres reirse y hablar con cariño de los defectos del otro, no tiene precio.

miércoles, 4 de abril de 2012

29M

      Estoy reivindicativa. Voy a la huelga, y no solo a la manifestación. Es curioso, la gente me dice que yo me lo puedo permitir por que tengo un trabajo fijo, que a ellos que tienen negocio propio no les soluciona nada cerrar un día. Ante mi respuesta de que mi trabajo sólo está asegurado unos meses más, me alaban y se quedan admirados. Supongo que lo hacen porque se quedan sin argumentos, estando en la misma situación que yo, ya no tienen excusas que justifiquen su no-participación y sus quejas, y de esa manera pueden creer que me aplacan. Antes hubiera entendido e incluso justificado ese razonamiento. Ahora no. Si el no votar es una irresponsabilidad y no se considera una forma de protesta, los votos nulos y los blancos tampoco... y no participas en una huelga general para expresar tu malestar... ¿qué nos queda? De todas formas, ese derrotismo es muy de aquí, va unido a nuestro rechazo al cambio y a nuestro pesimismo natural. En otras ciudades las protestas habrán sido más sonoras, quizás violentas, pero no aquí, después de todo en esta ciudad nunca pasa nada, porque las personas aceptan ese rol de impotencia que no nos lleva a ninguna parte e incluso creo que sería para lo único que estarían dispuestos a movilizarse. A pesar de todo, no estuvo mal la cantidad de gente que acudió a la manifestación, pobre consuelo aunque algo es algo.


sábado, 17 de marzo de 2012

La lluvia...

Cuando el cielo llora,
la tierra canta de alegría y vive.
Muere el polvo, purifica el alma.
Limpia la mente
y las penas ...

lunes, 12 de marzo de 2012

La zorra que nunca seré

Me miro en el espejo y veo a la zorra que nunca seré. Le doy el último toque al rojo de mis labios, Rouge Allure de Channel, que no deja huella; los ojos perfilados, y la máscara de pestañas resistente al agua de Helena Rubinstein. La falda negra, corta, las medias de cristal de color carne que llegan a mitad del muslo, el elástico… de puntilla se insinúa en el borde de la falda. El largo de las medias está pensado para un polvo rápido en cualquier baño, así no estorbarán, con bajarse las bragas y subirse la falda será suficiente, rápido, impersonal…. Los tacones cómodos pero elegantes, y la camiseta sin tirantes. El pelo suelto, largo con algunas ondas, la melena hacia un lado, dejando el cuello al descubierto, incitador. El bolso pequeño, solo necesito las llaves, él móvil, dinero, pañuelos y condones. Cojo la americana, aunque esta noche intente ser una zorra, ante todo hay que intentar ser una zorra sofisticada.

domingo, 11 de marzo de 2012

11-M

Parece mentira que hayan pasado ocho años.

Siempre en el recuerdo

miércoles, 7 de marzo de 2012

Anoche....

miércoles, 29 de febrero de 2012

No preguntes...

Hay veces que me siento como una pelota perdida en medio del océano. Alguien la olvidó y arrastrada por la marea soporta desde un mar en calma con un sol abrasador o la sed interminable hasta las tormentas más violentas que la sumergen e intentan hundirla. ¿Qué ocurrirá cuando el material del que está hecha se pudra?¿Cuándo ya no quede aire en su interior? Cada vez entiendo más a Peter Pan y menos a Wendy.
 

sábado, 18 de febrero de 2012

30 primaveras

       En esta semana, en la que cambié de década, me he dado cuenta de lo afortunada que soy, y del poco derecho que tengo a quejarme. He cometido un gran error sobretodo estos 3 últimos años, ese error ha sido dedicarle mucho tiempo, a personas que no se lo merecían, dejando a veces de pasar tiempo con personas que de verdad merecen la pena. Gracias, no es peloteo, pero ha sido con mucho el mejor regalo que me han hecho nunca. Han participado personas que apenas me conocen y otras que me conocen de toda la vida. Y tú, la que lo organizaste todo... no sabes hasta que punto te estoy agradecida.

      Hay quien dice que al principio de conocerme, al preguntar una manera de acercarse a mi, le dijeron que era "algo rarita", la verdad es que no se si ofenderme o reír. Gracias por recordarme que no soy la única en creer que la amistad no es amistad si no hay sinceridad. Muchas veces he dudado de mi, pensando en que tenía un concepto erróneo de esa palabra. Ahora se que no. No leerás esto, pero debes saber que siempre que hablo intento ser sincera. A veces callo, ya que es difícil saber hasta donde debes meterte en la vida de una persona, cuando parar y respetar su espacio.

     A ti, que me "amadrinaste", en aquel lugar que era un nido de víboras, a ti que no puedo evitar verte como una gran líder (a veces me recuerdas a "El Padrino" jijijiji), de aguda inteligencia y afilado sentido del humor. Contigo que tan buenos ratos he pasado, que no te "casas" con nadie, que con increíble sutileza, no tienes pelos en la lengua.... ¡Me sorprendes!. Jamás pensé que valoraras mi sonrisa "siempre generosa" como tu dices y mi lealtad. Es cierto, soy leal con quien se porta bien conmigo, es algo en lo que creo firmemente como pilar de una gran amistad. Te ganaste hace años mi lealtad, y a día de hoy te aseguro que la conservarás, igual que una sincera amistad.

     ¡Antonia! ¿Qué te puedo decir que no hayas escrito tu? Yo también te echo de menos. Echo de menos nuestras charlas sobre la tercera en discordia, y las risas que nos echamos a su costa. Echo de menos hablar de maquillaje, de fotografía (aunque al final no aprendiera nada), ni de photoshop tampoco, echo de menos Burgos y Santander, León y el esquí, Oviedo y el Ikea... poco tiempo pero muy intenso. Tú que me tuneaste después de ir en busca de la luna, como don Quijote, fuimos en busca de molinos, escuchamos el viento en los campos, olimos amapolas... Supongo que a las voces que escucho de vez en cuando, debería haceros casos y aprender a cocinar para que no se me pase el arroz jijijiji

     No se que decirte. Normalmente me dejas sin palabras, y aquí que sólo os dedico un párrafo a cada uno, no tendré espacio suficiente. No sé que pensar, me llenas de contradicciones, pero así es la vida. Tienes razón, los años y las personas no me cambiarán en algo que yo no quiera ser. He perdido mucho tiempo intentando desentrañar el secreto de la felicidad cuando lo que tenía que hacer era ser feliz. Ahora lo entiendo, y como nunca es demasiado tarde, quiero ser feliz, y para eso disfrutaré de cada momento que me proporcione esa felicidad aunque sea breve, aprovechando los pequeños detalles, que después de todo es lo que nos queda. ¿Sabes? se que ya no es como antes, que te has ido, pero quien se va sin ser echado vuelve sin ser llamado, y eso espero de todo corazón. Busco respuestas, pero si algo he aprendido en este último año, es que no siempre las encontramos, y que a veces simplemente hay que aceptar y olvidar. No puedo evitar pensar en despedidas, pero tal vez son sólo imaginaciones mías. De todas formas, no quiero que nos volvamos a ver en otros 30 años, quiero que nos veamos durante 30 años y más.

     ¡Tito! ¿Qué decirte? Me encanta como eres, supongo que los años y la experiencia son un grado. Me encanta tu originalidad, tu inteligencia, cómo escribes, tu sentido del humor, tu actitud ante la vida, verte con tu mujer y tu niña, en resumen, cómo eres. Eres un claro ejemplo de lo que es una persona inteligente y buena. No se que decirte, simplemente que te acompañaré a todos los conciertos que quieras, para que podamos disfrutarlos juntos, y juntos reírnos de la fauna rara que hay y de la vida en general, buscándole siempre el lado cómico, atesorando momentos. Espero que nuestra amistad dure muchos, muchísimos años.

    Y ahora..., ahora viene lo más difícil, ¿qué puedo deciros a vosotras dos? cualquier cosa que intente expresar con palabras no será justa con la verdad. Es cierto que no soy una persona que exprese sus afectos en voz alta, así que a vosotras os digo pocas veces lo mucho que os quiero. Creo que el afecto hay que demostrarlo día a día, y que los gestos se recuerdan mejor que las palabras. A ti pitufa, ¿qué te puedo decir?, no se si soy la mejor hermana del mundo jijiji sólo tu única hermana del mundo, igual que tu lo eres mía. Somos diferentes, muy diferentes, pero creo que nos respetamos aunque a veces no nos entendamos, creo que podemos contar la una con la otra, y que es difícil que llegue un momento en el que nos distanciemos. De verdad creo que hablando o no (pocas veces hablamos en serio) superaremos los problemas, o eso espero. Quiero decirte aunque ya lo sabes que puedes contar conmigo para todo lo que quieras y necesites, aunque haya veces en que "doy por saco" más que otra cosa jijijiji

    Y a ti, ¿qué te voy a decir? Sí, me ha gustado mucho. Ha sido un regalo maravilloso. Tengo intención de que los 30 años y todos los demás que siguen sean muy buenos, pero para eso necesito que las personas que quiero, esteis aqui, por que necesito compartir lo que ocurra con alguien, igual que espero que tu compartas lo bueno y lo malo conmigo. Sabes que en casa siempre hay una habitación para ti, que puedes contar con cualquiera de las dos, (aunque parezca que no, con Lau también se puede contar), que espero que sigan las tortillas del Quimera, los cafés (sólo por la mañana que si no no duermes)del Quimera, El Viso, El Nirvana,... poco a poco vamos ampliando nuestros territorios jijijij, las risas, los sueños, que viajemos, conozcamos gente, que lloremos (mejor de felicidad), y que avancemos. Que compartamos amistades, lugares, ...y sobre todo que hablemos. Creo que lo bueno que hemos tenido hasta ahora, es que hemos podido hablar de todo aunque no compartamos siempre los mismos puntos de vista o la manera de actuar. No puedo decirte nada más, ojalá pudiera, sólo puedo decirte que cuentes conmigo para lo que necesites, y que espero que en los próximos años continuemos compartiendo buenos y malos momentos.

¡Ah!, sólo una cosa más: ¡¡¡GRACIAS!!!.

Antes de la lluvia...

jueves, 16 de febrero de 2012

The Boss

sábado, 4 de febrero de 2012

lunes, 30 de enero de 2012

El mundo en general...



    

     En lo últimos meses he cambiado, me di cuenta en el momento en el que se produjo el cambio. Entonces, no me importó, pero ahora si lo hace. Me gustaría volver a la seguridad de antes, a lamentarme siempre de lo mismo, de lo que no pasaba, por que sabía cuál era el problema, lo tenía localizado. En cambio ahora me muevo en terreno desconocido, no sé lo que debo hacer, no sé lo que pensar, no sé lo que esperar y no me atrevo a desear. Veo el mundo en blanco y negro, siempre lo vi así, teniendo bastante claro siempre lo que estaba bien y mal, lo que podía perdonar y lo que no. Pero ahora no sé lo que pienso, no sé lo que siento... estoy confusa, y no me gusta.

     Paseo, antes paseando encontraba respuestas, eran buenos momentos para reflexionar, pero ahora no sirven. Lo noto en la forma en que conduzco, en esa pérdida de serenidad, en  mi incapacidad para mantener la cara de póker, si supiera jugar al mus, sería una pena. Hay quien piensa que soy de hielo, pero el hielo se rompe, se raja con un ruido seco. Busco en el sol y el aire frío algo de paz. Encuentro algo de tranquilidad, durará lo que dure el paseo. Camino entre los pinos, y llego al charco de ranas que es la escultura a Félix Rodríguez de la Fuente. El agua está helada, por un momento pienso en romper el hielo con una piedra, pero me arrepiento rápido, no quiero estropearlo. Saco el móvil y hago un par de fotos. Mirando el hielo pienso en una frase que leí esta mañana: Mi corazón no está frío, está roto. No está roto por una persona en particular, no, simplemente está roto... por el mundo en general.

domingo, 29 de enero de 2012

Algo...

miércoles, 18 de enero de 2012

Nieve y niebla

         



           Hace horas que ha salido el sol, pero no tiene fuerza. Salgo a pasear sobre la nieve, cruje bajo mis pies. Sigo el sendero entre los árboles, subiendo, en busca de un lugar desde el que ver el paisaje nevado. El viento arrastra copos de nieve que juegan con mi pelo. Me pasaría horas caminando sola. En algún punto a mi izquierda algún animal huye de mi entre los arbustos. Llego a un claro y miro hacia abajo, los campos están nevados, y el sol vence las nubes. A lo lejos los zarcillos de niebla juegan en la falda de las montañas y las ovejas pastan unas muy cerca de otras buscando el calor de sus semejantes. Estoy allí unos minutos intentando grabar esa imagen en mi memoria, huelo el frío y veo mi respiración delante de mi. Decido volver a casa y pensar en sentarme un rato delante de la chimenea con un buen chocolate caliente....

           Poco a poco el viento trae gotas de lluvia que borrarán la nieve, la sal de las carreteras y las quitanieves quitarán el hielo sucio y sin encanto, lo apartarán a un lado. Yo continúo mi viaje hacia el trabajo, ¡ojalá pudiera perderme por carreteras secundarias buscando paisajes! Me digo a mi misma que otro día podré hacerlo, que podré perder mi tiempo buscando lugares o momentos que fotografiar o que grabar en la memoria.  Es demasiado tentador, reprimo el impulso y continúo mi viaje lamentando no tener todo el tiempo del mundo para perderme en los caminos.

lunes, 9 de enero de 2012

Se acabó lo bueno, espero que empiece lo mejor

Se acabó lo bueno, y espero que lo que tenga que venir sea mejor todavía. Echo la vista atrás a estas navidades, y no sé si podían haber sido mejores. El tiempo ha volado entre risas y amigos, champandas con gominolas, ay! se eu te pego, reencuentros, viajes a Sanabria, cenas, compras de última hora, regalos de Reyes, quedadas de primos, y niños pequeños, que te hacen apreciar y ver estas fechas de manera diferente.  Gente que se va y que vuelve, gente a la que apenas conoces y que te parece estupenda, bien sea porque de verdad lo son, o porque tu has aprendido a mirar con ojos diferentes. Propósitos cumplidos que te hacen sentirte bien, porque gracias a ellos y aunque sean una bobada maduraste. Después de todo si te fijas un objetivo, sabes hasta donde tienes que llegar, y aunque no lo alcances, recorrerás parte del camino. Y durante el recorrido, lo que aprendas tendrá más valor que lo que has conseguido. Servilletas de Quimera perdidas en bolsos vacíos, mensajes de móvil, historias que acabaron antes de empezar, aceptar que no siempre puedes entender algo....

¿Y ahora qué? Ahora, a seguir creciendo y a seguir madurando, me siento más segura de mi misma, me siento bien. Aunque haya perdido mi servilleta, en líneas generales puedo decir, que quiero viajar, empecemos por sitios cercanos, Braganza, Londres.... y luego, ya ampliaremos horizontes. Quiero hacer ejercicio, de todo tipo y frecuentemente, quiero ahorrar para poder independizarme completamente, que ahora estoy bien, pero quiero algo mío, quiero volver a Sanabria y que el lago no pierda nunca ese encanto, que me hace sentir bien allí, en cualquier momento, que lo hace un lugar mágico, siempre acompañada por la mejor gente; recuperar el placer de la lectura, ser feliz con los pequeños detalles, ser más espontánea,...

¿Qué puedo decir? En resumen, que no quiero estar nunca más estancada, siempre habrá algo que hacer o que conseguir, por que después de todo, somos nosotros los únicos que nos ponemos límites o que permitimos que los demás nos pongan trabas. Es cierto que hay que ser realistas, pero de vez en cuando podemos permitirnos soñar, y siempre hay que ambicionar algo mejor, si no, no avanzamos ni en la vida ni en el conocimiento que tenemos de nosotros mismos.

No quiero darle la "chapa" a nadie, pero estoy cada vez más convencida de lo que acabo de decir. Sólo espero que el 2012 sea un año maravilloso para recordar y para vivir, algunos piensan que el mundo se acabará, yo creo que no es posible, tengo muchas cosas por hacer y mucha gente a la que conocer, lugares que visitar... y si el mundo se acaba no me dará tiempo.

Podría elegir varias canciones que no valen para nada pero que han sido la banda sonora de estas navidades, pero con una me basta: