Se acabó lo bueno, y espero que lo que tenga que venir sea mejor todavía. Echo la vista atrás a estas navidades, y no sé si podían haber sido mejores. El tiempo ha volado entre risas y amigos, champandas con gominolas, ay! se eu te pego, reencuentros, viajes a Sanabria, cenas, compras de última hora, regalos de Reyes, quedadas de primos, y niños pequeños, que te hacen apreciar y ver estas fechas de manera diferente. Gente que se va y que vuelve, gente a la que apenas conoces y que te parece estupenda, bien sea porque de verdad lo son, o porque tu has aprendido a mirar con ojos diferentes. Propósitos cumplidos que te hacen sentirte bien, porque gracias a ellos y aunque sean una bobada maduraste. Después de todo si te fijas un objetivo, sabes hasta donde tienes que llegar, y aunque no lo alcances, recorrerás parte del camino. Y durante el recorrido, lo que aprendas tendrá más valor que lo que has conseguido. Servilletas de Quimera perdidas en bolsos vacíos, mensajes de móvil, historias que acabaron antes de empezar, aceptar que no siempre puedes entender algo....
¿Y ahora qué? Ahora, a seguir creciendo y a seguir madurando, me siento más segura de mi misma, me siento bien. Aunque haya perdido mi servilleta, en líneas generales puedo decir, que quiero viajar, empecemos por sitios cercanos, Braganza, Londres.... y luego, ya ampliaremos horizontes. Quiero hacer ejercicio, de todo tipo y frecuentemente, quiero ahorrar para poder independizarme completamente, que ahora estoy bien, pero quiero algo mío, quiero volver a Sanabria y que el lago no pierda nunca ese encanto, que me hace sentir bien allí, en cualquier momento, que lo hace un lugar mágico, siempre acompañada por la mejor gente; recuperar el placer de la lectura, ser feliz con los pequeños detalles, ser más espontánea,...
¿Qué puedo decir? En resumen, que no quiero estar nunca más estancada, siempre habrá algo que hacer o que conseguir, por que después de todo, somos nosotros los únicos que nos ponemos límites o que permitimos que los demás nos pongan trabas. Es cierto que hay que ser realistas, pero de vez en cuando podemos permitirnos soñar, y siempre hay que ambicionar algo mejor, si no, no avanzamos ni en la vida ni en el conocimiento que tenemos de nosotros mismos.
No quiero darle la "chapa" a nadie, pero estoy cada vez más convencida de lo que acabo de decir. Sólo espero que el 2012 sea un año maravilloso para recordar y para vivir, algunos piensan que el mundo se acabará, yo creo que no es posible, tengo muchas cosas por hacer y mucha gente a la que conocer, lugares que visitar... y si el mundo se acaba no me dará tiempo.
Podría elegir varias canciones que no valen para nada pero que han sido la banda sonora de estas navidades, pero con una me basta:
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