miércoles, 4 de abril de 2012

29M

      Estoy reivindicativa. Voy a la huelga, y no solo a la manifestación. Es curioso, la gente me dice que yo me lo puedo permitir por que tengo un trabajo fijo, que a ellos que tienen negocio propio no les soluciona nada cerrar un día. Ante mi respuesta de que mi trabajo sólo está asegurado unos meses más, me alaban y se quedan admirados. Supongo que lo hacen porque se quedan sin argumentos, estando en la misma situación que yo, ya no tienen excusas que justifiquen su no-participación y sus quejas, y de esa manera pueden creer que me aplacan. Antes hubiera entendido e incluso justificado ese razonamiento. Ahora no. Si el no votar es una irresponsabilidad y no se considera una forma de protesta, los votos nulos y los blancos tampoco... y no participas en una huelga general para expresar tu malestar... ¿qué nos queda? De todas formas, ese derrotismo es muy de aquí, va unido a nuestro rechazo al cambio y a nuestro pesimismo natural. En otras ciudades las protestas habrán sido más sonoras, quizás violentas, pero no aquí, después de todo en esta ciudad nunca pasa nada, porque las personas aceptan ese rol de impotencia que no nos lleva a ninguna parte e incluso creo que sería para lo único que estarían dispuestos a movilizarse. A pesar de todo, no estuvo mal la cantidad de gente que acudió a la manifestación, pobre consuelo aunque algo es algo.


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