Estoy conduciendo, es de noche y en el momento en que dejo atrás el pueblo con gasolinera, se enciende la luz de la reserva en el salpicadero. ¡Ya estamos como siempre! aunque lo sepa no lo puedo evitar, parece que tengo la necesidad de jugármela sin gasolina. Quedan 35 km hasta casa, ¿llegaré? Nunca me acuerdo de cuanto dura la reserva aproximadamente, ¿60?¿90 km? reduzco la velocidad entre 90 y 100, mínimo consumo, y sigo adelante. La verdad es que no me importa, no me gusta demasiado conducir de noche y así tengo más tiempo para pensar. Escucho música, no sé conducir sin música, y cambio constantemente entre Cadena 100 y mi cd, dependiendo de las canciones que me apetezca más escuchar. Sigo adelante, el chivato no se apaga y el coche tira, ya me imagino en el arcén, de noche, llamando para que me vengan a buscar con una garrafa de gasolina. Este pensamiento me trae a la mente a Tamara Falcó recién sacado el carné, con el chaleco amarillo fosforito esperando a la grúa. Continuo mi camino y bajando la cuesta veo reflejada la luna en el espejo de mi izquierda. Es una imagen bonita, está casi llena e ilumina los puentes que cruzan la autovía, las torres de alta tensión parecen esqueletos de robots gigantes, tal vez de los autobolts. Continuo mirando al espejo, y pienso en la cámara que llevo en el bolso. Se de antemano que con esa cámara no voy a poder sacar una foto decente, pero es que el encuadre cada vez me gusta más. Si paro en el arcén, supondrá un peligro para mi y para los otros coches, además de que la luna ya no estará allí. Alargo la mano y saco la cámara del bolso y de su funda. Le quito el flash, no es plan de asustar a los coches que vienen de frente, y por detrás no viene nadie. Presiono el botón y la foto es una mierda, se perfectamente que la cámara debería estar lo más quieta posible y para una foto de estas el tiempo de exposición debería ser mayor. Teniendo en cuenta que sigo conduciendo... no son las condiciones más ideales. Acabo de bajar la cuesta y la luna ya no está. Pienso en quien podría sacar esta foto. Decido dejar de hacer el bobo, pero minutos después vuelve a estar en posición. Parece que me llama, que se coloca a propósito tentándome. Lo intento de nuevo con el mismo resultado. Decido dejar de hacer el tonto, no voy deprisa pero es mejor no tentar a la suerte. Parece que oigo la voz de alguien echándome la bronca jijijiji, se de quien es esa voz y aunque solo hago estas cosas cuando voy sola en el coche prefiero no tentar más a la suerte esta noche. Meto la cámara en el bolso y sigo camino a casa rezando para que no se acabe la suerte y con ella la gasolina.
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